Comunidad de la USB exige la renuncia de las autoridades interinas

Estudiantes, profesores y egresados de la Universidad Simón Bolívar (USB) exigieron la renuncia de las autoridades rectorales interinas, denunciando un "caos administrativo, gerencial, académico y de la planta física insostenible". La comunidad universitaria solicita la convocatoria a elecciones para restaurar la autonomía y legalidad interna.
Comunidad de la USB exige la renuncia de las autoridades interinas

Comunidad de la USB exige la renuncia de las autoridades interinas La Universidad Simón Bolívar está partida en dos: una rectoría interina que se aferra al cargo desde hace cinco años y una comunidad que ya habla abiertamente de ingobernabilidad y exige barajar de nuevo mediante elecciones.

Comunidad vs. rectorado: el choque frontal

Desde estudiantes hasta profesores y egresados marchan en el mismo sentido: la salida inmediata de las autoridades interinas. En una movilización en el campus de Sartenejas, gremios y asociaciones se alinearon para exigir “la salida de las autoridades interinas de la USB” y la convocatoria urgente a elecciones rectorales.

El diagnóstico interno es demoledor. El presidente de la Asociación de Profesores (Apusb), Omar Pérez Avendaño, describió la situación como “el caos administrativo, gerencial, académico y de la planta física es insostenible”. Su colega gremial, Wiliam Anseume, fue más allá y definió el quinquenio del equipo designado como “una gestión cargada de ineptitud, alejada de la comunidad universitaria”.

Autonomía vs. designaciones: el conflicto de fondo

Mientras el rectorado interino se sostiene en una designación ministerial, los gremios recuerdan que estos directivos siguen allí “sin el aval de los votos de la comunidad”, tras una “designación irregular” que ya acumula cinco años. La Asociación de Egresados considera que solo “las elecciones rectorales […] servirán para una renovación plena de las autoridades y de la misma universidad, de modo de garantizar la autonomía”.

La dirigencia estudiantil, por su parte, pone el foco en el día a día: transporte y comedores inactivos, pese a que la USB es “la única universidad nacional que cobra por ese servicio”. La presidenta de la FCE-USB, Wilmary Venal, dirigió un petitorio directo a la ministra Ana María Sanjuán para exigir tanto comicios como reactivación de servicios básicos.

Coincidencias y silencios

En algo coinciden todos los actores visibles: la situación actual es insostenible y el reloj político y académico está corrido. Mientras los gremios anuncian que “no desmayarán en sus reclamos” y preparan protestas indefinidas, el silencio del rectorado interino y del propio ministerio se vuelve, paradójicamente, la postura más elocuente del conflicto.

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