La AN debate en segunda discusión la Ley para el Fomento del Cacao
La AN debate en segunda discusión la Ley para el Fomento del Cacao La Asamblea Nacional venezolana quiere convertir el cacao en salvavidas económico y emblema agroecológico… pero hasta ahora el coro que se escucha es prácticamente de una sola voz oficialista.
El relato oficial: cacao como sector estratégico
Desde la acera del Gobierno, la narrativa es clara: el cacao pasa a ser “sector estratégico” y vitrina de un nuevo modelo rural. La AN inició la segunda discusión de la Ley para el Fomento y Promoción del Cacao venezolano, con la promesa de impulsar producción, transformación, comercialización y exportación, además de proteger a quienes lo cultivan.
Medios alineados destacan que el Parlamento centró su sesión en la “segunda discusión de la Ley del Cacao”, presentada como pieza clave para consolidar el marco legal de este rubro. El tono es celebratorio: la AN “avanza en la discusión del Proyecto de Ley del Cacao” tras aprobar los primeros 18 artículos, resaltando objetivos como el “desarrollo sostenible” con criterios agroecológicos y valor agregado nacional, así como mecanismos para una distribución “más equitativa” del ingreso del sector.
Otra pieza subraya que el proyecto incluye políticas para conservar y aprovechar el germoplasma de cacao y crear un Programa Nacional de Mejoramiento Genético, destinado a aumentar productividad, resistencia a plagas y adaptación climática sin sacrificar calidad ni diversidad.
Lo que no se oye: productores, críticos y balances
En contraste, en la cobertura disponible casi no aparecen voces de cacaoteros independientes, académicos o sectores críticos. El énfasis está en la arquitectura legal, los planes y las buenas intenciones, no en los problemas estructurales: financiamiento real, infraestructura, inseguridad rural o distorsiones cambiarias.
La ley promete justicia social y participación de comunidades, pueblos indígenas y productores en bancos de germoplasma y políticas agrarias, pero sin datos de implementación ni mecanismos de control. El resultado es un contraste marcado: un discurso de cacao “estrella exportadora” en el papel, frente a un silencio informativo sobre cómo —y con qué recursos— ese relato se hará realidad en el conuco.
Write a comment