EE. UU. alivia temporalmente las sanciones para facilitar la ayuda humanitaria

La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de EE. UU. emitió una licencia general que flexibiliza temporalmente las sanciones a Venezuela para facilitar los esfuerzos de socorro tras el terremoto. La medida, válida hasta octubre de 2026, autoriza transacciones relacionadas con la asistencia y recuperación humanitaria.
EE. UU. alivia temporalmente las sanciones para facilitar la ayuda humanitaria

EE. UU. alivia temporalmente las sanciones para facilitar la ayuda humanitaria Estados Unidos abre una rendija en el muro de sanciones a Venezuela, pero solo por emergencia y con fecha de caducidad. La Licencia General 60 de la OFAC es presentada a la vez como gesto humanitario y como herramienta de presión geopolítica.

Qué hizo Washington

La OFAC autorizó “todas las transacciones relacionadas con las labores de socorro tras el terremoto en Venezuela” hasta el 23 de octubre de 2026, un alivio parcial en las sanciones financieras que han regido los últimos años. La licencia permite procesar y transferir fondos desde y hacia terceros países cuando estén vinculados a la asistencia y recuperación por los terremotos.

En la práctica, bancos y transmisores de dinero estadounidenses podrán confiar en la información del ordenante de la transferencia para cumplir la norma, reduciendo parte de la burocracia que frenaba la ayuda.

La lectura de la oposición

Desde medios críticos al chavismo se subraya que EE. UU. “alivia sanciones financieras a Venezuela por los terremotos” y que “suspendió parte de las sanciones para facilitar ayuda humanitaria”. Pero remarcan el límite: no se desbloquean activos congelados ni se levantan otras prohibiciones clave, y las entidades deben seguir cumpliendo el resto del andamiaje legal estadounidense.

La medida se presenta así como excepcional, acotada y sin reconocer al gobierno de Maduro más allá de la urgencia humanitaria.

El encuadre del oficialismo

Del lado alineado con el gobierno, el énfasis cambia: “OFAC alivia temporalmente las sanciones para permitir esfuerzos de socorro en Venezuela”, destacando el rol central del Estado venezolano en coordinar la recepción de recursos.

Mientras la oposición resalta lo que sigue prohibido, el discurso gubernamental pone el foco en que hasta Washington admite que las sanciones obstaculizan la ayuda y se ve obligado a abrir una excepción.

Entre ambos relatos, una coincidencia incómoda: sin un respiro —aunque sea técnico y temporal— del régimen de sanciones, la reconstrucción tras el terremoto sería todavía más lenta, costosa y politizada.

Write a comment