El débil será por mil
Días peleados con más sueño que ganas de vivir, como dicen jocosa y popularmente, cuando de pronto me encuentro envuelta en este segmento de una promesa especial: “Tu sol no volverá a ponerse ni menguará tu luna; será el Señor tu luz eterna y llegarán a su fin tus días de duelo.Entonces todo tu pueblo será justo y poseerá la tierra para siempre. Serán el renuevo plantado por mí mismo, la obra maestra que me glorificará.El más débil se multiplicará por miles y el menor llegará a ser una nación poderosa. Yo soy el Señor; cuando llegue el momento, actuaré sin demora”, Isaías 60: 20-22. Todo el párrafo es digno de análisis y bendice mi alma expectante, pero de manera muy especial hace ruido esa frase “el débil será por mil”.